Jueves 9 de Enero,  2014

México D.F., SME.-

¡¡¡ Basta de Topes Salariales y Represión al Sindicalismo Democrático !!!

Boletín de Prensa

De espaldas a los trabajadores y de manera irracional, la Comisión Nacional de Salarios Mínimos -dominada por “charros”, gobierno y patrones-, ha decretado un “aumento” del 3.9 por ciento a los salarios mínimos, que significan 2 pesos con 46 centavos diarios. Lamentablemente la patronal intentará convertir este ridículo porcentaje en el “tope salarial” al cual deben someterse las revisiones salariales durante todo el año de 2014. Este aumento ha quedado pulverizado, desde antes de su aplicación, con el aumento del 20 al 30 % al transporte público en el interior de la república y del 60 % (2 pesos adicionales por boleto) en el caso del Metro en la Ciudad de México, con el aumento a los energéticos y con los aumentos resultantes de la aplicación de la “reforma fiscal”. La promesa de Enrique Peña Nieto de que este año se recuperarán los salarios de los trabajadores no es más que una broma de mal gusto. Ha llegado la hora de que las y los trabajadores iniciemos la contraofensiva para contar con salarios y trabajos dignos.

Treinta años de neoliberalismo y veinte de Tratado de Libre Comercio, han demostrado que son políticas inútiles para promover el crecimiento económico y el bienestar de la clase trabajadora. El magro crecimiento del 2 por ciento anual, causado por la política de contención salarial y la apertura económica indiscriminada, es causa directa de que casi el 60 % de la población se encuentre en una situación de pobreza y extrema pobreza; de que el desempleo realmente existente (y no el imaginario de las cifras oficiales) alcance al 38% de la población; de la precarización laboral y la casi desaparición de la semana laboral de 40 horas; de que millones de mexicanos/as hayan sido expulsados del país y de que la delincuencia se haya apoderado de una amplia porción del territorio nacional.

La recuperación salarial es posible

Son completamente falsas las afirmaciones oficiales de que “no hay otra salida” y de que un aumento al salario real sería causante de “inflación” y desinversión. Existen tres categorías de patrones que están en condiciones inmediatas de otorgar aumentos del 20, 30 o más porcentaje de nuestros salarios. Los primeros son las grandes empresas trasnacionales y maquiladoras, que en sus países de origen pagan salarios 10 o 20 veces más altos por realizar el mismo trabajo que nuestros connacionales ¿Sería demasiado pedirle a Wall-Mart, Ford, BBVA-Bancomer o Burger King un aumento salarial del 100 por ciento a sus empleados? En absoluto, un aumento de esta especie apenas reduciría en un porcentaje mínimo sus fabulosas ganancias.

 
 

Las grandes empresas monopólicas nacionales, muchas de ellas propiedad de empresarios avaros y sin escrúpulos, también están en condiciones de ofrecer aumentos similares a los que señalamos en el párrafo anterior. El hecho de que en menos de 30 años dichos empresarios se hayan convertido en los hombres más ricos del mundo, es una demostración irrefutable de que pueden mejorar el nivel de vida de sus trabajadores. ¿Es mucho pedirle a Carlos Slim, el hombre más rico del mundo, que otorgue a sus empleados de América Móvil, Sanborns, Condumex, Inbursa, etc., los mismos salarios y prestaciones de nuestros compañeros telefonistas o que a ellos mismo les otorguen mejores salarios y seguridad laboral? ¿O que los Azcárraga, Bailleres, Larrea, Salinas Pliego, Servitje, Claudio X. González, hagan lo propio con sus trabajadores? Sería como quitarle un pelo a un gato.

El tercer caso lo conforman los empleados públicos -federales, estatales y de empresas descentralizadas-, que también podrían recibir mejores aumentos salariales y ser punta de lanza para la recuperación del salario real del resto de los trabajadores. ¿Puede argumentar Peña Nieto qué el gobierno federal no tiene recursos para ello? Sería una mentira descarada. Sí el gobierno federal cobrara, como debería, el 30 por ciento del Impuesto Sobre la Renta a las grandes corporaciones –actualmente pagan, por ejemplo, América Móvil el 5.98% de ISR, por las ganancias obtenidas, en 2012; Bimbo, 1.27; Televisa, 5.85; Soriana, 1.61; Carso, 3.53; Walmart, 2.3; Bachoco, 1.53; Liverpool, 4.15; Palacio de Hierro, 2.68; Grupo México, 12.64; Modelo, 6.63, y Gigante, 3.16, entre otros corporativos (revista Proceso, domingo 5 de enero de 2014)-, obtendría recursos adicionales por 850 mil millones de pesos, más que suficiente para mejorar la calidad de vida y de trabajo de sus empleados.

Además el gobierno federal podría obtener recursos adicionales si redujera los millonarios sueldos de los altos funcionarios de los tres niveles de gobierno (Federal, Estatal y Municipal) y de los Tres Poderes de la Unión (Ejecutivo, Legislativo y Judicial), que son un insulto para un pueblo que ha perdido el 80 por ciento de su salario real. O eliminando la monstruosa corrupción que permea a toda la administración pública, de la cual los casos de Néstor Moreno Díaz, administrador de CFE, y Carlos Romero Deschamps, “charro” mayor del sindicato de Pemex, son solo un ejemplo de impunidad y rapiña.

Si obligamos a que estos tres tipos de patrones otorguen aumentos salariales dignos y establezcan un programa de recuperación salarial progresivo (escala móvil de salarios), obtendríamos un importante crecimiento de la demanda que reactivaría la economía, fortalecería a los pequeños y medianos empresarios y les permitiría, a su vez, mejorar los salarios de sus trabajadores y generar mayores y mejores empleos.

Como hemos demostrado, el objetivo de obtener salarios por encima de la inflación, no solo es posible sino urgente y necesario. Pero alcanzarlo no vendrá de la generosidad de empresarios y gobierno. Es necesario diseñar una nueva estrategia de lucha y avanzar en el terreno de la unidad y movilización de la clase trabajadora.

Las revisiones salariales en puerta

Por el número de organizaciones sindicales que entran en periodos de revisión salarial (industria hulera, educación media y superior, manufacturas, etc.), los primeros tres meses del año son claves para definir el curso de la recuperación o mayor deterioro de nuestro poder adquisitivo. Nuestro objetivo, como Junta Promotora para la Construcción de una Nueva Central de Trabajadores, es iniciar un proceso de unificación y movilización de distintos sectores sindicales para romper el tope salarial e iniciar un proceso de recuperación de nuestro nivel de vida.

Por ser el sector que en los últimos años ha demostrado un mayor poder de movilización y convocatoria, ante los agravios sufridos, el sector educativo tiene la posibilidad de convertirse en el eje de la recomposición del sindicalismo mexicano.

La mal llamada Reforma Educativa en realidad es una reforma laboral que limita, condiciona y pone en peligro la estabilidad laboral de cientos de miles de profesores afiliados al SNTE, estén o no adheridos a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE). También agrede la gratuidad de la educación al obligar a los padres de familia a pagar los gastos de mantenimiento de las instalaciones educativas, a la vez que favorece su privatización.

En el caso de la educación superior, media superior, investigación y cultura, la situación es alarmante, pues el presupuesto destinado a estos sectores para el ejercicio 2014 está seriamente disminuido. Sólo tres instituciones educativas, la UNAM, la UAM y el Politécnico, recibieron mínimos incrementos, algunas obtuvieron lo mismo y muchas se ubican por debajo del presupuesto para 2013. El caso más grave es el del Instituto Nacional de las Bellas Artes y Literatura, al que se le disminuyó un porcentaje significativo respecto al año anterior.

Advertimos al gobierno federal que estando en puerta, durante el primer trimestre del año, la revisión salarial y contractual de más de 70 universidades en el país, diversas organizaciones sindicales del sector educativo (desde el nivel prescolar hasta universitario y centros de investigación) estamos dispuestas a iniciar movilizaciones que pueden culminar en Paros Nacionales o en estallidos conjuntos de huelga. Rechazamos, por infame e ignominioso, aceptar un 3.9% como tope salarial. Conociendo el enorme malestar social que corre a lo largo y ancho de nuestra atribulada Nación, esperamos una respuesta sensata y satisfactoria, por parte de las autoridades, a nuestras peticiones.

Rechazamos la criminalización de la protesta social

El violento desalojo del campamento instalado por nuestros hermanos y hermanas de la CNTE, en los alrededores del Monumento a la Revolución, lejos de resolver el conflicto lo avivará. Es una muestra más de que en su afán por destruir conquistas, derechos y nivel de vida de la clase trabajadora, los neoliberales están dispuestos a criminalizar la protesta social. Demandamos al Gobierno Federal y del Distrito Federal el respeto total a nuestro derecho de manifestación y reunión.  

Finalmente demandamos que las reformas laboral, educativa, fiscal y energética -aprobadas por diputados y senadores traidores a la Patria, que pretenden acabar con derechos históricos de los mexicanos y entregar nuestros recursos naturales a los grandes capitalistas nacionales y extranjeros-, deben ser derogadas.

Por todo lo anterior, las organizaciones que integramos la Junta Promotora para la Construcción de una Nueva Central de Trabajadores proponemos:

  1. El rechazo total al tope salarial del 3.9 por ciento.
  2. Demandar un aumento salarial, inmediato y no negociable, del veinte por ciento en los tres sectores patronales antes referidos y en las medianas y pequeñas empresas que estén en condiciones de hacerlo.
  3. Convenir que este aumento sea un primer paso hacia la recuperación de nuestro salario histórico, mediante el establecimiento de una Escala Móvil de Salarios. ¡Ya basta que la clase trabajadora continúe sacrificándose en provecho de una minoría de capitalistas de talla mundial!
  4. Impulsar la unidad de acción en las próximas revisiones salariales, incluyendo la posibilidad de realizar paros nacionales en el  sector educativo y productivo.
  5. Buscar la negociación directa con los patrones sin intermediación de la Secretearía del Trabajo.
  6. Solución a las demandas de los trabajadores del CNTE y de Sindicato Mexicano de Electricistas.
  7. Solución a las demandas de los Sindicatos Universitarios, Educación Superior, Investigación y Cultura que revisarán en breve sus salarios y contratos colectivos, y en general de todos los trabajadores mexicanos.
  8. Invitamos a las organizaciones sindicales democráticas e independientes, a los trabajadores/as del campo y la ciudad, a participar en el Congreso Fundacional de la Nueva Central de Trabajadores a celebrarse los días 22 y 23 de febrero de 2014 en la Ciudad de México. 

México D. F. a 9 de enero de 2014

 

¡FUERA EL CHARRISMO SINDICAL!
¡POR LA UNIDAD DE ACCIÓN DE TODOS LOS TRABAJADORES DE LA EDUCACIÓN PÚBLICA!
¡VIVA LA NUEVA CENTRAL DE TRABAJADORES!

FRATERNALMENTE
Comisión Coordinadora Nacional
Junta Promotora para la Construcción de una Nueva Central de Trabajadores